TALLER 5: APRENDE A PENSAR EN POSITIVO

Muchos de vosotros me habéis comentado los cambios positivos experimentados sólo al cambiar la postura corporal en el ejercicio anterior.

¡Espero que tú también estés sintiéndote cada vez mejor!

Los ejercicios que has aprendido hasta ahora, son entreno de cambios en tu comportamiento o tu expresión, es decir, son ejercicios que actúan a nivel de modificar comportamientos o la forma de comunicación no verbal que tienes para mejorar las emociones que te generas.

En este taller trabajarás la forma que tienes de pensar y el lenguaje que utilizas habitualmente para comunicarte contigo misma/o.

Antes de pasar a los ejercicios quiero comentarte algunas cosas acerca de nuestra mente para comprender mejor cómo funcionamos y facilitarte así realizar los cambios que desees.

¿Qué le ocurre a la mente cuando tenemos pensamientos negativos?

Algunas veces las emociones que sentimos son respuesta a algún hecho externo pero otras muchas son el resultado de lo que pensamos de un hecho, incluso antes de que éste suceda.

Quiero decir, que en estos casos nos montamos nuestra “película” de algo que aún no ha ocurrido, decidimos de forma consciente o no, como será esa “película” y a partir de ahí nos generamos una serie de emociones, muchas veces no demasiado positivas, que es muy probable que condicionen como será realmente el hecho que aún no ha ocurrido.

Es el efecto Pigmalion en forma de “profecía auto-cumplida”: la creencia de una persona puede influir en el rendimiento de otra persona, es decir la expectativa que te generas incita a las personas a actuar de manera que hacen que la expectativa se vuelva cierta.

Por ejemplo: Si has de ir a hablar con tu jefe al que le has pedido unos días de vacaciones extra porque has trabajado muchas horas de más para finalizar un proyecto urgente y antes de entrar a verlo te has montado la “películas”.

….ya verás, me dirá que no, peor, se reirá de mí y me dirá que cómo se me ocurre pedir vacaciones extra con la que está cayendo….

Lo que has hecho es generarte unas expectativas negativas que posiblemente influyan en la decisión de tu jefe.

Como imaginas tienes muchas probabilidades de que efectivamente te diga que no y esto ocurrirá porque la película que te has montado afectará a tu comunicación no verbal de forma inconsciente que será percibida por tu jefe como negativa o incoherente, en cualquier caso no será una buena comunicación.

Nuestros pensamientos y las emociones que nos auto-generamos condicionan la realidad e influyen en el
comportamiento y toma de decisiones de todas las personas que nos rodean.

¡Hemos de tener siempre presenta que la comunicación no verbal es lo que más comunica al relacionarnos con los demás y que la forma en la que pensamos nos generará idénticos comportamientos e idénticas emociones!

Este “peliculero” que todos llevamos dentro en realidad lo que hace es protegernos, velar por nuestra supervivencia y lo hace como puede, preparándonos para lo que es puramente racional, la posibilidad de sufrir un desengaño por un resultado negativo y así minimizar su efecto.

Cómo en general nos hemos educado en un ambiente muy racional, no tiene en cuenta las emociones que nos genera, sólo le interesa la supervivencia.

Con este ejercicio de gimnasia emocional lo que podrás hacer es reeducar al peliculero, para que contribuya a generar en ti emociones positivas “cambiando la película.

Cómo ya te comenté en el taller 3 nuestra mente no tiene sentido del humor e interpreta literalmente lo que pensamos y decimos, ahora teniendo en cuenta esto, enseñarás a tu “peliculero” a pensar utilizando otro tipo de lenguaje.

Vamos a ver ejercicios para entrenarte y cambiar la forma que tienes de pensar para que sea más positiva.

Ejercicio: APRENDE A PENSAR EN POSITIVO Este taller lo has de realizar en cuatro paso:

1. TOMAR CONCIENCIA de cómo piensas y de cuándo te estás montando una historia en tu cabeza antes de que ocurra nada. Una vez que seas consciente de cuándo actúa tu “peliculero”, entonces pasa al siguiente paso.

2. IDENTIFICA LOS PENSAMIENTOS LIMITANTES Y NEGATIVOS que tienes. Una forma sencilla de hacerlo es verbalizar lo que estás pensando e incluso mejor apuntarlo para facilitar la toma de conciencia.

Por ejemplo: Acabo de tomar consciencia que siempre que me proponen hacer algo nuevo pienso: “No lo he hecho nunca y no sé si seré capaz de hacerlo a la altura de las expectativas que se han creado”

Una vez identificado el/los pensamientos limitantes o negativos y al “peliculero” continúa el ejercicio.

3. PALABRA STOP DE PENSAMIENTOS LIMITANTES Y NEGATIVOS. Busca una palabra que te sirva para llamarte la
atención y parar estos pensamientos negativos, puede ser STOP, PARA, BASTA……la que tú quieras, lo importante es que al decirla te impacte lo suficiente para atraer tu atención sobre lo que quieres parar, tus pensamientos negativos.

He tenido experiencias con personas que eligieron el nombre de su hija, una palabra fea,….es igual, siempre que consigas llamarte la atención.

4. REFORMULA EN POSITIVO. Ahora que ya has parado este pensamiento, has de reformularlo en positivo, es decir, expresar lo que has pensado de otra manera más positiva. Este paso es muy importante porque tenemos tanta tendencia a pensar y hablar en negativo sin ser conscientes de ello que al reformular volvemos a hacerlo con palabras o frases negativas, así que al principio tendrás que practicarlo mucho.

Opciones de reformulación en positivo:

  • “Lo intentaré aunque no sé, no lo he hecho nunca”
  • “Aprenderé a hacerlo y lo haré”
  • “Vaya deben pensar que soy capaz de hacerlo, haré lo que pueda”
  • “Seré capaz de hacerlo”
  • “¿Cómo me piden que haga esto si no sé cómo hacerlo? Lo intentaré pero no puedo asegurar que lo consiga”
  • “Lo haré, es todo un reto para mí”

Notas acerca del lenguaje a utilizar para reformular en positivo: Hay muchas opciones de reformulación en positivo y has de cuidar el lenguaje que utilizas para hacerlo.

Has de reformular sin utilizar la palabra NO, “p.ej. No volveré a pensar en negativo”, “No me dejaré influir por mi jefe”, “No dejaré que otros tomen decisiones por mí”…. Estos ejemplos no son válidos.

Al utilizar el NO en una frase lo que hace nuestra mente es dirigir la atención a lo que sigue a continuación del NO en la frase, si dices “No llores” nuestra mente se fija en “llores”…. y entonces nos ponemos a llorar.

¿Qué hace un niño cuando le dices que no haga algo?

Igualmente has que evitar las frases con el NO, “… no sé si podré…”, “…no sé si será posible…”

También tienes que tomar consciencia de otras palabras o frases que nos hemos acostumbrado a que tengan un cierto significado negativo, me refiero a “intentar”, “haré lo que pueda”, “a pesar de”, “pero”…..

Es cierto que en muchas ocasiones el significado a estas frases lo damos con la entonación, el tono y timbre de la voz, pero recuerda que nuestra mente ¡no tiene sentido del humor y entiende lo que piensas y lo que dices literalmente!

¡Asegúrate de utilizar un lenguaje positivo!

El “pero” es una palabra que recomiendo reaprender a utilizar de forma positiva. Como sabes, cuando dices una frase y a continuación pones un “pero” y continúas la frase, lo que haces es cargarte lo primero que has dicho y enfatizar la segunda parte de la frase.

Quizás me explicaré mejor con un ejemplo:
Si digo a un/a compañera/o en el trabajo que se ha acercado a charlar conmigo: “Estoy encantada de estar charlando contigo pero estoy muy ocupada y he de acabar este informe”

Lo que interpreta tu interlocutor es que no tienes ningún interés en hablar con ella/él, pues en su mente, el “pero” de forma inconsciente, se ha cargado lo primero que has dicho, que estabas encantada de charlar con él y ha enfatizado que estás muy ocupada para hablar con ella/él.

Muy diferente sería la interpretación de esta frase reestructurada de otra manera: “Estoy muy ocupada y he de acabar este informe pero estoy encantada de estar charlando contigo, que podrías rematar diciendo:
¿Quedamos mañana y nos tomamos un café?”

Esta es la toma de conciencia que recomiendo hacer de cómo usas el “pero” para que seas capaz de utilizarlo como quieras de forma consciente en cada circunstancia.

¡Habrán ocasiones que de forma voluntaria quieras decirlo como en la primera frase!

Veamos de forma esquemática el ejercicio que has de realizar:

1. Toma de consciencia de cómo piensas:

identificar “al peliculero” y los pensamientos limitantes o negativ.

2. Pensamiento negativo identificado:

Verbalízalo y apúntalo “No lo he hecho nunca y no sé si seré capaz de hacerlo a la altura de las expectativas que se han creado”

3.Palabra stop de pensamientos negativos:

¡PARA YA!

4. Reformulación en positivo OK:

“Lo haré y estaré a la altura de las expectativas que se han
creado al encargarme a mi este proyecto.

Notas acerca de la influencia de las creencias limitantes en los pensamientos negativos:

Muchos de los pensamientos negativos que tenemos se deben a creencias limitantes que tenemos acerca de nosotros mismos, “No podré”, “No seré capaz….”

Además de generarte emociones positivas cuando cambias la forma que tienes de pensar, también conseguirás cambiar estas creencias que limitan que expreses y desarrolles todo el potencial que hay en ti.

Es importante que introduzcas en el lenguaje positivo frases como “Yo puedo”, “Yo soy capaz”…., este cambio se verá reflejado en las emociones que te generas y en tu fisiología de forma muy positivo.

¿Qué ocurre en nuestra mente con la forma que tenemos de pensar?

Cuando nos habituamos a pensar en negativo el cerebro aprende este hábito y crea una especie de surco o camino que se convierte en un programa que perpetúa el pensar siempre de esta manera, de forma que se refuerza el programa “Pienso en negativo” y la mayoría de las veces no somos conscientes de ello.

Cuando reaprendes a pensar de otra manera con este ejercicio, lo que conseguirás es “desconfigurar” el programa negativo que tenías hasta ahora y crear uno nuevo que tras un tiempo de entreno se convertirá en el programa “Pienso en positivo”.

Al conseguir introducir este programa en tus hábitos, cambiarás las emociones que sientes hacia ti misma y hacía los demás con el consiguiente aumento del bienestar en tu día a día.

Es posible que al empezar a utilizar un lenguaje positivo necesites un poco de tiempo para sentirte mejor de forma continuada y tengas emociones algo contradictorias o que creas que las emociones que te estás generando están algo falseadas.

Es decir, si llevas mucho tiempo con el hábito de decirte “No seré capaz….”, cuando lo cambies por un
“Lo haré”, necesitarás repetirlo en todas las ocasiones que puedas para cambiar la emoción que te genera.

Esto es normal, pues desconfigurar el programa que lleva años instalado en tu mente necesita de un tiempo de práctica para que se instalen en ti las emociones positivas.

Como ya he comentado antes, al cambiar y aprender a generarte emociones positivas también cambiará tu fisiología, estarás más sonriente y transmitirás sensaciones de paz y bienestar contigo misma/o.

Los ejercicios de gimnasia emocional no pueden variar las situaciones externas desfavorable pero si pueden cambiar la forma en la que las afrontas y es tu cambio el que puede hacer que esas situaciones externas mejoren.

Antes de finalizar el taller comentarte otra característica de la mente humana, y es que no distingue entre lo que es real o es inventado y genera por igual emociones y cambios fisiológicos.

Creo que se ve más claro en este ejemplo:
¿Qué ocurre cuando tenemos hambre y vemos una foto de un plato apetitoso?

Comenzamos a salivar y nuestras tripas empiezan a hacer ruido reclamando que quieren comer, sientes que tienes hambre.

El cerebro no distingue entre lo que es real y lo que es inventado y genera la misma respuesta fisiológica y emocional.

Es decir, nuestra mente genera los mismos cambios fisiológicos y las mismas emociones cuando ve una foto con comida que cuando está sentada a la mesa delante de un plato apetitoso.

Lo mismo ocurre cuando practicas tu sonrisa, cambias una pequeña cosa en tu vida, cambias tu postura corporal o piensas en positivo, generas un cambio fisiológico que, aunque al principio te sientas algo tenso/a, tendrá como efecto a poco que lo practiques, que cambien las emociones que te generas y pasen a ser más positivas.

Los cambios que realizas al practicar estos ejercicios aprovechan esta característica de nuestra mente para mejorar nuestro estado emocional y poder estar en una situación óptima para afrontar todo lo que te llegue en la vida.

lao

Déjame tus impresiones y cualquier cosa que desees consultar Te contestaré lo antes posible.